miércoles, 8 de agosto de 2012

[ 9 ]

Dibujó con sus dedos sueños en mi espalda.
Besó de mí todo lo desconocido.
Nos perdimos entre sábanas.
Probamos el placer de lo prohibido.
Con su sonrisa puso luz a los rincones más oscuros.
Rompió la barrera de mi timidez. Dejó mi lado salvaje a su libre albedrío.
De una isla se inventó un reino para hacerme sentir princesa, princesa de paraísos perdidos.
Yo quería fotografiar momentos, el me enseñó a vivirlos.
Aprendí a olvidar las horas, a medir el tiempo en latidos.

Pareja increíble. Amante inolvidable. Mejor amigo.

[Y van 9, y alguno que otro más...]

Que tus padres te secuestren al salir de trabajar para que tengas a tu chico en tu cumpleaños. Inflar globos. Patatas jamón y cacahuetes. Amigos. Tarta binaria para dos con cambio de nombre incluído. Soplar las velas y pedir un deseo. Tener tu propia varita y tu billete para el expreso de Hogwarts, y sentir que ya no eres tan muggle. Bendita la luz de tu mirada (8) .Galicia Caníbal. Tener entre mis 
manos "Choque de Reyes" y saber que es mío, y sólo mío y que podré deborar cada una de sus páginas. Ilusión. Sonrisas. Café con vistas al mar. De paseo por Catoira, con sus torres y su mar Dothraki. Granizados de naranja y de limón. Momentos kindle en la playa fluvial. De vuelta a casa cuando ya duerme el sol y saber que no se pueden empezar mejor los 24. 

viernes, 27 de julio de 2012

"Una persona mira el mapa y sólo de mirarlo se cansa. Y, no obstante, parece que todo está cerca, por decirlo de alguna manera, al alcance de la mano, la explicación, evidentemente, se encuentra en la escala. Es fácil aceptar que un centímetro en el mapa equivalga a veinte kilómetros en la realidad. Pero resulta difícil hacerlo, cuando las personas que queremos están en ese centímetro de distancia de nosotros


José Saramago

jueves, 12 de julio de 2012

Viajar a [Venezuela]

Siempre me ha gustado viajar. El hecho de poder visitar otros lugares distintos, conocer otras culturas siempre ha llamado mi atención.

Uno de los países a los que siempre he querido viajar es Venezuela. Conocer Isla Margarita. Navegar hacia la selva para descubrir el Salto Ángel, el salto de agua más grande del mundo y en el que se han inspirado para hacer películas, como Up (Paradise Falls es una alusión a este lugar). Contemplar el relámpago del Catatumbo, relámpago insonoro del que se desconoce su origen y que se repite cada noche. 


Catatumbolightning

Visitar el Parque Nacional del Archipiélago de los Roques que alberga los arrecifes de coral más diversos y mejor conservados de todo el mar Caribe. Empaparse de la cultura de las tribus indígenas del sur del Orinoco (uno de los ríos más caudalosos del mundo, con un delta de gran extensión. Tanta, que hizo pensar a los primeros exploradores españoles que se trataba de un mar).

Y sobre todo, conocer la capital. Aquí ya recaen motivos personales y sentimentales. Nací en esa misma ciudad: Santiago León de Caracas. Vine a España con mis padres cuando tan sólo tenía 2 añitos. He escuchado de sus propios labios historias ambientadas en esa ciudad, buenos momentos que ellos habían disfrutado allí. Historias sucedidas en distintos lugares, historias sobre sus gentes. Y quizás por ello, inconscientemente le tengo un especial cariño. Me gustaría volver a pisar esos sitios en los que estuve cuando a penas sabía andar. Pasar una tarde en el Parque del Este, donde perdía el tiempo contemplando a los perezosos. El parque cuenta con diversa fauna y flora, puedes encontrarte anacondas, caimanes, lechuzas...

Venezuela - Caracas - Parque del Este (58)-Venezuela - Caracas - Parque del Este (72)-4

Subir al monte Ávila en teleférico. Contemplar las Torres de El Silencio, los edificios más altos de Venezuela hasta la construcción de las Torres del Parque Central.  Ir a la hermandad gallega y ver el monumento, en el que aparece mi abuela, a la paella más grande del mundo, que estuvo en el Guinness en su momento y en el que participó.Disfrutar de la gastronomía del país: degustar las arepas y las hayacas, platos típicos hechos con masa de maíz.

Y en resumen, disfrutar de esas calles en las que vivimos en su momento, de sus gentes, y de sus paraísos naturales.





sábado, 16 de junio de 2012

Otro curso que se termina. He de reconocer que se me ha pasado volando. Supongo que porque ha habido personas que se han dedicado a hacerme la vida más bonita (la vida es menos puta si estáis a mi lado). Y bueno, ya se sabe que "el tiempo no es más que un hijoputacabrón con 20 multas por exceso de velocidad".
En todo este tiempo he aprendido muchas cosas y he coleccionado un montón de buenos momentos. Aprendí que debo de quererme y valorarme un poco más; conocí mejor a personas que resultaron ser estupendas; me han hecho creerme la princesa más bonita del lugar; reafirmé que tengo un miedo absurdo a los perros, lo cual dio lugar a situaciones muy graciosas;  disfruté de esas sesiones de tres con lambrusco y capítulo de Juego de Tronos; a estas alturas del cuento, sigo siendo una lloricas y una sensiblera; me engaché a su sonrisa aún más; crecimos.

Supongo que parte de crecer es encontrar cada uno su camino y perseguir sus sueños, sus metas, sus ilusiones. Y hemos dado ya el primer paso.

Espero que a pesar de esas distintas direcciones, sigamos encontrándonos; al fin y al cabo, una vez alguien me dijo que las distancias no existen.