lunes, 20 de junio de 2011


[...] A sonreír se aprende habiendo llorado mucho.
Y una matización importante. No confundirse. Sonreír no tiene nada que ver con reír. Simplemente comparten letras. La sonrisa crece. La risa estalla. La sonrisa calla. La risa berrea. La sonrisa escucha. La risa habla. Pero si se puede sonreír incluso mientras se llora. Con eso está todo dicho. 
De cualquier modo, si hay algo que realmente me fascina del acto de sonreír es lo mucho que se obtiene frente a lo poco que cuesta. Lo poco que abunda frente a lo gratis que es.

("El teorema de la sonrisa”, R. Mejide)

6 comentarios:

Fabio Dacosta dijo...

Hacía tiempo que no leía algo tan bonito... de verdad, precioso. Me ha hecho sonreír =)

Anónimo dijo...

Precioso. A mí también me ha hecho sonreír.

Zai dijo...

:)
Aunque la verdad, no siempre es fácil sonreir. Pero sí, es maravilloso cuando lo haces!

uenrly dijo...

Siempre me han gustado las verdades como puños

Gabry dijo...

Y cuanto hay que llorar a veces para poder llegar a sonreir... pero en esos momentos ya merece la pena.
Ya había dicho que te gustaba mucho este texto por lo cierto que es todo :)

Laury dijo...

"La risa es el lenguaje del alma" P. Neruda =D
Una entrada impresionantemente preciosa.