domingo, 17 de mayo de 2009

Cuento de piratas (Cap 2.- Tierra firme)

La noche cayó sobre nosotros, dejando que Morfeo hiciera de las suyas. Así pasó el tiempo, entre sueños y estrellas que se ahogaban en el mar.
Llegado el amanecer, una voz conocida me susurraba: ¡Hemos llegado!
Era la voz de Oliver, amigo y amante, compañero de travesía. La única persona del barco en la que podría confiar. Aún recuerdo el día en el que lo conocí, pero evidentemente, esa es otra historia.
Perezosa, pero con ansia, me levanté. Rápido subimos a la cubierta del barco. Después de varios meses, volvía a ver tierra firme. La ciudad que se erguía ante mis ojos tenía por nombre Coruña.
Recogí mi vieja bolsa de tela, en la cual guardaba una vieja brújula, un camafeo, y una deshilachada camisa. Ese era todo mi equipaje, tan ligero a la vez que pesado. Había sobrevivido a demasiadas tempestades.
Mi mirada se perdía en la nada, hasta que Oliver rompió mi concentración:

- ¿Estás lista para la nueva aventura? – dijo sonriente.
- ¿De qué aventura me hablas? ¿No ves que nos vamos a pasar días en esta ciudad? Las aventuras estaban ahí, en ese barco, en ese mar, y ya no nos quedan.
- Te equivocas. Tal vez no formemos parte de un abordaje, pero estoy seguro de que este lugar también esta lleno de oportunidades – susurró Oliver.

No me podía creer que un pirata tan temerario a veces fuera tan idealista. Y sonriéndole, pusimos rumbo hacia la posada de la que nos había hablado nuestro capitán: necesitábamos un lugar donde pasar nuestro indefinido intervalo de días aquí.

Poco tardamos en llegar al lugar. Dimos un par de golpecitos en un vieja y pequeña puerta de madera. Un señor grueso, de cabellos grises y grandes bigotes, nos atendió amablemente, dándonos la llave de una de las habitaciones del piso superior. Subimos las crujientes escaleras de madera y entramos. No era nada fuera de lo normal: una vieja cama y una mesita con su silla. Pero aún así me enamoró: desde su ventana, se veía el mar.

- ¡Olvídalo! – dijo Oliver, con la mejor de las intenciones.
- No creo que pueda.
- Ya verás. Hoy saldremos a conocer la ciudad.- Hablaba como si él ya la conociese.

Paseamos por calles desconocidas, recorrimos hermosos lugares. Pero pronto se escondió el sol y tuvimos que regresar a la posada.
Realmente, el lugar me empezaba a gustar.
Abrí la puerta de la habitación, y allí encima de la mesita, había una nota.
Me sorprendí al verla. La tomé entre mis manos y la leí.
Decía:


Reúnase con Garret, a las cinco de la tarde, en María Pita.

7 comentarios:

Panchinceto dijo...

Ohhhh Piratas!!!! ¿Quién será Garret? y Oliver... tiene un nombre demasiado blando para ser un temerario pirata... pero las apariencias engañan ¿no? ¿Para cuando el próximo capítulo? =P

Saludos!

Panchinceto dijo...

Ups, se me olvidó... la historia está basada en alguna época concreta?? Dile a Morgana que tenga cuidado, no vaya a ser que se encuentre a Francis Drake por A Coruña hehe.

Panchinceto dijo...

@Hada del lago: Y yo que pensaba que era el único loco que había leído o conocía algo sobre Francis Drake xD... me ahs dado esperanza. Y en el mundo actual hay muchos piratas (yo soy un pirata xD)

L. Celeiro dijo...

mmm quedaba mejor Crunha o Cruña, que es el nombre antiguo. (En caso de duda preguntale a Adrian)

La historia está bien, emocionante por ser de piratas e intrigante porque no sueltas prenda.

Gracias y tranquila, se me pasará o moriré en el intento O_O ! xD

Miguel dijo...

Hada!
Vamos bien... de a pocos y esperando cada vez mas... estare pendiente del capitulo 3 ;)

Saludos!

Lim dijo...

Interesante, pero recreate un poco mas en esas calles tan desconocidas,desafiantes y en las que se puedan encontrar, personajes temerarios en la oscuridad palpitante.
Muchos besos

Banshee dijo...

Oye no es por hacerte la pelota pero me está encantando esta historia de piratas, y eso que solo acaba de empezar! Pero es que, aparte de que me encantan las historias de piratas, aparecen casualidades como que siempre me ha gustado el nombre de Garret, jo y cuando era pequeña y jugabamos a las brujas yo siempre me ponía de nombre Morgana jeje, además el año pasado por estas fechas estube en Coruña de vacaciones y cuando he leído Maria Pita me ha hecho una ilusión!

Sobre lo que ha dicho Panchinceto de Oliver, a mi también me ha dado la impresión de que no es tan temerario, sino que es paciente y sensato, aunque no sé muy bien si fiarme de él por la relación que tiene con Morgana o desconfiar porque no sea lo que parece...

Se estña poniendo interesante...
Estoy deseando leer el siguiente episodio!!

Muxus! ;)