viernes, 5 de agosto de 2011

365



Un día de agosto de hace exactamente un año, las cosas eran totalmente distintas. Y es que 365 días dan para muchas vueltas, muchos giros, y muchos cambios.

En todo este tiempo he reído y me han hecho reír a carcajadas, he regalado y me han dibujado sonrisas. He llorado de alegría, de tristeza, de rabia, de impotencia.
Pocas veces ha sucedido, pero también me he enfadado, y se han enfadado conmigo. Ante todo, he sabido pedir perdón. Me he equivocado muchas veces y acabé aprendiendo de mis errores. Tampoco olvidaré que he tomado decisiones acertadas que me han llevado por buen camino, decisiones que sólo podía tomar yo. Las decisiones siempre son difíciles, ¡vaya que si lo son!
He vivido una guerra entre cabeza-corazón, y la mayoría de las batallas las ha ganado este último.
Renuncié a oportunidades porque, sinceramente, no era mi momento.
Me ilusioné (porque de ilusiones no se vive, pero sin ellas tampoco), y también me he caído de las nubes.
He vivido momentos en los que se podría decir que la realidad supera a cualquier guión de película de ciencia ficción.
Me han hecho cosquillas en el corazón.  Fui valiente.
He conocido a nuevas personas que sin pedirlo me dieron su confianza, para mí tan valiosa.
Me han escuchado, me han aconsejado, me han querido, me han mimado en todo momento.

Tantos días, tantas momentos, tantos cambios, tantos recuerdos. Todo se puede resumir en que he aprendido, aprendido muchas cosas.


Pero sobre todo, GRACIAS a vosotros, por compartir aunque tan sólo fuera un segundo conmigo. Porque sin duda, habéis hecho de mi mundo un lugar más feliz.

3 comentarios:

uenrly dijo...

Al fin y al cabo, no se celebra un año más si no hay razones para que sea celebrado, ya sean experiencias, vivencias, sonrisas o apoyos, que es lo que importa... Me encanta. LA foto y la entrada, ambas cosas :)
Y felicidades, también por aquí!

Fabio Dacosta dijo...

Siempre gusta leer algo así de optimista. Muchas felicidades, Capitana, otra vez.

Has tenido un año bastante completo, tanto para lo bueno como para lo malo, pero aquí estás otra vez. Ánimo, que nadie diga que una pirata como tú no sabe navegar contra viento y marea.

Recuerda que todo es siempre más sencillo en nuestras cabezas, complicado en nuestros corazones e imposible a los ojos de otros.

Un abrazo, Pirata.

Zai dijo...

365 vueltas dan para mucho, sí.

De todo se aprende está claro, y sobre todo de la vida. Y aprender no puede ser malo.

:)